Mueve tus manos asintomáticamente y sentirás algo más que el viento pasar por entre tus dedos. ¿Sientes la altura? ya las restricciones no alcanzan, este instante te pertenece.
Pero ¿qué tan alto lograrás llegar? si te mareas acabarás como el estampado de aquella vieja casa. Salta y mueve los brazos, cierra los ojos, y en picada comienza a sentir.
Hazlo por los dos y quizás llegues a la Luna así como solías hacerlo mientras que esperabas que el sol saliera.
Planea y sentirás sensaciones que muchos quisieran.
Si te resulta raro no dudes en pedir ayuda, hasta el mar tiene la experiencia necesaria.
Vuela alto, pero que tu arrogancia no produzca que el sol se sienta intimidado; No vaya a ser que la cera de tus alas acaben mezcladas con las olas.
Una mancha en el cielo puede ser tapada con un dedo, las palabras se las suele llevar el viento. Sólo una duda cabe en mi cabeza, ¿Estás dispuesta a volver a poner tus pies sobre la tierra? .

-

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada